Brócoli, de verdad.
El ingrediente protagonista, tal y como indica nuestro envase.
El brocomole es una salsa untable súper saludable creada a base de brócoli. Para dipear, untar y compartir.
Descubre Brokkomole

El brocomole es una salsa untable súper saludable creada a base de brócoli. En BROKKOMOLE, el brócoli es el protagonista: una textura cremosa para disfrutar de esta verdura más allá del plato de siempre.
El ingrediente protagonista, tal y como indica nuestro envase.
Aceite de oliva virgen extra para completar la receta.
Zumo de limón que aporta el contraste a la mezcla.
El clásico de siempre o un toque de cayena para darle más alegría al aperitivo. Tú eliges cómo disfrutarlo.

95% brócoli, aceite de oliva virgen extra, limón, ajo y especias. Nuestra versión clásica para untar, dipear y compartir.

Una versión mucho más divertida. El toque de cayena pone el picante a tus aperitivos y le da una vuelta a tus recetas favoritas.
Los hermanos Daniel Guillén y Juan Guillén inventaron el primer brocomole del mundo. Unieron su experiencia en el sector hortofrutícola para crear una nueva manera de llevar el brócoli a la mesa.
Tras más de un año de investigación, la idea tomó forma: transformar una verdura familiar en un untable fácil de incorporar al día a día.
No. El guacamole tiene el aguacate como base; Brokkomole clásico tiene el brócoli como protagonista. Comparten formas de consumo, como dipear o untar, pero son recetas diferentes.
Los hermanos Daniel Guillén y Juan Guillén son los inventores del primer brocomole del mundo y los fundadores de BROKKOMOLE.
Sí. Brokkomole Picante lleva cayena: una versión mucho más divertida para quienes disfrutan de un toque de picante en sus aperitivos, tostadas y wraps.
Depende de lo que busques. Su ventaja es ofrecer el brócoli en un formato cómodo y versátil, con una receta vegetal. Para valorar diferencias nutricionales, compara productos concretos por 100 g y ten en cuenta cuánto consumes.
Sí. Puedes disfrutarlo frío, templado o caliente. Su envase es apto para microondas; sigue las instrucciones de uso indicadas en la tarrina.
Sigue las instrucciones de conservación y el plazo de consumo una vez abierto que indique tu envase. Comprueba también la fecha de caducidad.